Con el fin de reactivar la economía del país y mitigar el impacto de la pandemia por COVID-19 en las finanzas de las familias salvadoreñas, estamos realizando un trabajo articulado con el Banco Central de Reserva (BCR), para la aprobación de medidas de alivio que beneficien a la población y que, a la vez, las entidades financieras dispongan de mayores recursos para el otorgamiento de créditos productivos.

Reiteramos que todas estas medidas aplicadas, forman parte de las recomendaciones de organismos internacionales y del análisis y monitoreo constante realizado de manera interinstitucional, sobre la estabilidad y solidez reflejada en el sistema financiero; por lo tanto, existe una tranquilidad de seguir confiando los depósitos de la población en la banca.

Asimismo, informamos que estas acciones, también han sido implementadas en otros países como Chile, México e incluso Estados Unidos, con el fin de evitar una recesión y que los bancos tengan capital para inyectar a la economía.

“Constantemente, monitoreamos y analizamos las medidas financieras de los países de la región, con el objetivo de tomar decisiones acertadas”, informa el Superintendente del Sistema Financiero, Gustavo Villatoro.

Si bien nuestro país no está ajeno al impacto causado por la pandemia, reiteramos que la banca salvadoreña, se ha mantenido sólida y activa en el contexto de la emergencia y de la reapertura, mostrando un crecimiento de los depósitos, aún durante la cuarentena.

Según afirma el Superintendente Villatoro, las medidas tomadas por el Gobierno del Presidente NayibBukele, como la suspensión de pagos de servicios básicos, entre otras, han sido claves para que la población depositara en el sistema financiero durante los meses más críticos de la pandemia.

Asimismo, enfatizamos que históricamente la reserva de liquidez de la banca salvadoreña, ha estado por encima de muchos países de la región. Actualmente, esta reserva legal de los bancos ronda en el 10% y la constituida el 18 %. Y en cuanto a los niveles de requerimiento para cuenta corriente y de ahorro, continúan siendo superiores a los de otros países de Latinoamericana, con porcentajes del 12% y 15%, respectivamente; cifras superiores a las de Colombia que, en abril de 2020, disminuyó del 11% al 8%.

El Gobierno, a través de esta Superintendencia, se encuentra monitoreando permanentemente la estabilidad del sector financiero, cuidando siempre el dinero de nuestra gente y; además, garantizando que se cuente con el apoyo necesario de la banca, para la reactivación económica del país.